Entre anécdotes e historias de vida Dr. C. Daiky Valenciaga Gutiérrez

Nombre y apellidos: Daiky Valenciaga Gutiérrez

Formación: Licenciada en Bioquímica

Año de Graduado: 1995

Estudios de posgrado: Maestría en Bioquímica. Universidad de  La Habana, 1999

Doctor en Ciencias  Veterinarias. ICA. Universidad Agraria de La Habana, 2007

Fecha de incorporación al centro: 1 de septiembre de 1995

¿Cómo se imaginaba la institución antes de comenzar a trabajar y que resulto ser para usted?

Cada viernes cuando regresaba de la Universidad y pasaba por la Carretera Central antes de llegar a Catalina  leía el cartel “Instituto de Ciencia Animal” y se me perdía la vista en grandes extensiones de tierras sembradas de pasto siempre verde. Me imaginaba al ICA como un gran centro científico, con laboratorios bien equipados, muchos animales y personal de altísimo nivel  científico.

En primer año de la carrera me asignaron al ICA por la cercanía para realizar mis prácticas laborales y allí comencé a valorar lo que era realmente el ICA. Precisamente constaté que era un gran centro científico con muchos animales y grandes laboratorios, no tan bien equipados como lo había soñado, o como tuve la oportunidad de encontrar durante mis prácticas de laboratorio en otros centros del Polo Científico del oeste de la Habana, pero habían profesionales de altísimo nivel científico y por sobre todas las cosas excepcionales seres humanos con un sentido de pertenencia y deseos de  trabajar, que   nada los detenía para cumplir sus metas, unos especialistas y técnicos con una experiencia increíble que cuando conversaba con ellos pensaba que eran doctores en ciencias   y obreros tan consagrados a su tarea, que eran dignos de reconocer…..

Con el paso del tiempo, el ICA resultó ser  para mí una  gran escuela en todos los sentidos de la vida, profesional y personalmente, una gran escuela en la que cada día aprendo algo nuevo y de la que nunca quisiera salir.

Labores realizadas durante su periodo de trabajo:

En 1995  comencé mi vida laboral en el Instituto como Reserva Científica del Departamento de Ciencias Fisiológicas y  Bioquímicas.

En este Departamento transité por varias categorías científicas, culminé la Maestría en Bioquímica en 1999 y mi formación doctoral en 2007. Participé en varios proyectos de investigación y los resultados han recibido el reconocimiento de las máximas instituciones del país por su aporte al conocimiento, incluyendo  Premios y Distinciones.  Poseo varias publicaciones como autora y coautora en revistas científicas indexadas en bases de datos internacionales y he participado en eventos nacionales e internacionales, en alguno de los cuales he coordinado Talleres y Simposios y he sido miembro del Comité Científico y  Organizador. He representado a la Institución en misiones técnicas en varios países de América Latina.  

En las filas de la  UJC desempeñé diversas responsabilidades dentro del Comité de Base y fui miembro del Comité Primario de la UJC del centro, ocupando el frente de organización.

En el año 2004 la Dirección del centro me seleccionó para dirigir el Consejo Científico Juvenil del Instituto, responsabilidad que desempeñe con la seriedad y entrega que ameritaba.

Tuve la responsabilidad de ser la Jefa del Departamento de Posgrado y Relaciones Internacionales del Instituto desde el año 2009 hasta el 2019, fecha en la que por el cambio de estructura del centro pasé a dirigir el Departamento de Ciencia, Innovación y Posgrado, hasta la actualidad.

Fui la Presidenta del Comité Académico del Programa de Maestría de Producción Animal para la zona Tropical del ICA desde el año 2009 hasta el 2016. Dirijo desde el año 2009 el Programa Doctoral de Producción Animal. Igualmente participo como miembro del claustro de profesores y Comité Doctoral de varios Programas de Doctorado  de otras universidades del país.

Soy la Secretaria del Consejo Científico Ramal del centro y la Representante de la Administración en el Órgano de Justica Laboral de Base.

Represento a la Institución en la Comisión Nacional de Categorización del Ministerio de Educación Superior, en la Comisión Asesora para  la Educación de Posgrado (COPEP) del Ministerio de Educación Superior, la Comisión de Grados Científicos del Complejo UNAH y el  Consejo Técnico Asesor del CITMA en la Provincia Mayabeque.

¿Qué recuerda con más cariño?:

Recordar es volver a vivir…. y recuerdo con inmenso cariño y admiración  a quienes tanto colaboraron en la formación de los jóvenes del ICA y lamentablemente ya no están entre nosotros, sus  valiosas sugerencias,  oportunas reflexiones, su ejemplo, su espíritu incansable, su modestia  y, sobre todo,   el vasto historial científico y humano que nos  legaron.

Hay momentos que siempre recuerdo con inmenso cariño, ya que significaron el principio de experiencias increíbles que tengo el orgullo de poder contar. En el año 1995 ingresamos al centro 16 reservas científicas y  juntas nos formábamos, estudiamos en la biblioteca, nos colaborábamos en nuestros ensayos y seminarios,  asistíamos diariamente a nuestro curso de preparación de Inglés y compartíamos en el horario de almuerzo, el descanso del mediodía, las actividades  culturales y deportivas, todos ocupan un lugar especial en mi corazón.

Ser la Presidenta  fundadora del Consejo Científico Juvenil del centro, único órgano científico de su tipo en el  país, es un recuerdo que atesoraré toda mi vida con muchísimo cariño. 

¿Qué quisiera olvidar?:

No quisiera olvidar nada. Solo a través de las vivencias, aceptando los errores, podremos sacar nuestras propias conclusiones y convertirlas en oportunidades para aprender y crecer como personas. Incluso, considero que la enseñanza que se obtiene de un error es mucho más valiosa y relevante que la que se deriva de los buenos momentos.

Cada hecho, cada pensamiento y cada sentimiento experimentado, han tenido una serie de consecuencias en mi vida. Todo lo que soy  ha dependido de lo que ocurrió en el pasado. Tan solo con eliminar algo ocurrido, ya no sería  la misma. Por lo que solo me preocupo por intentar sacar lo mejor de mí en cada situación, en cada momento, en cada segundo… porque de alguna manera toda experiencia me aporta un aprendizaje.

¿Qué haría diferente?:

Todo lo que hice, lo hice porque en ese momento me parecía lo correcto. Sin embargo, con el paso del tiempo adquirimos nueva información, conocimientos y experiencias, que, de haberlas sabido tiempo atrás, nuestras decisiones y acciones probablemente hubieran sido muy distintas a cómo fueron en su momento.

Por ello, corregir esos errores y convertirlos en aciertos, tener una nueva oportunidad para seguir el camino adecuado, disfrutar un poco más los momentos hermosos,  y de lo que de verdad me gusta y me llena de alegría y satisfacción como profesional.…es lo que trataría de hacer diferente.

¿Cuáles fueron sus principales aportes a la institución?:

Durante mi trayectoria laboral el principal aporte ha sido la dedicación al trabajo y mi disposición para asumir las responsabilidades que se me han asignado.

Además, considero modestamente y con un orgullo increíble,  que he podido aportar un granito de arena al logro de la Excelencia en el trabajo de Posgrado de la Institución y a su reconocimiento nacional e internacional.

¿Qué lo ha motivado a permanecer al centro?:

Me  ha motivado la modestia y sencillez del colectivo de trabajadores que integra esta Institución,  la confianza depositada en el joven relevo y el apoyo decisivo en la formación profesional.

¿Qué quisiera que se recuerde de su trabajo?:

Quisiera que se recordara la dedicación que siempre he tenido al ICA y la disposición y responsabilidad  que he tenido ante cada  tarea asignada.

La sonrisa y el cariño infinito que siempre entregué a cada persona que se relacionó conmigo, aún en los días más difíciles. 

¿Qué consejos tiene para las futuras generaciones?:

Que siempre deben prepararse, cada día estudiar, preguntar sus dudas, por pequeñas que parezca, consultar al personal de más experiencia, aprender a trabajar en Equipo, pues tienen la enorme responsabilidad de ser la continuidad de nuestra Institución.

Pero esta preparación debe ser  integral, pues el título más valioso no lo concede la universidad, lo conceden los valores humanos, y los valores que caracterizan a un científico cubano y  especialmente a los del ICA son  la modestia, la sencillez, la entrega, el sacrificio, el altruismo, la solidaridad, la humanidad y el sentido de pertenencia.   

Que nunca desistan de sus sueños y sus metas, que logren ver las señales que los llevan a ellos, que todo puede lograrse cuando se está dispuesto  a esforzarse y a entregarse. Que tengan la certeza que vale la pena vivir el presente y soñar que un futuro mejor es posible y en este futuro, ellos tienen la máxima  responsabilidad.

Comente alguna anécdota que le gustaría compartir con nosotros:

Hay una anécdota que pasarán años y nunca olvidaré….

En el año 1997, siendo aún Reserva científica estaba ejecutando los experimentos de la tesis de Maestría y trabajaba con dos toros cebú canulados en rumen para la determinación de la  degradabilidad ruminal in situ. Debíamos extraer bolsas del rumen a diferentes horarios y correspondía un  muestreo a las 10:00 de la noche. Mi tutora, la Doctora Bertha Chongo me preguntó en la tarde si estaba preparada para realizar el muestreo nocturno sola con el técnico o necesitaba ayuda para garantizar que otros compañeros del laboratorio se quedaran al muestreo y  con la mayor seguridad del mundo le dije “ No se preocupe doctora, todo saldrá bien, como hasta ahora….”

Llegó la hora del muestreo y nos trasladamos desde el laboratorio  con unas linternas a la nave donde se encontraban los toros canulados. Realizamos el muestreo al primer toro y todo fluyó de forma excelente, con una sonrisa de satisfacción por la meta casi cumplida, perooooooooo…. cuando le correspondió al segundo toro, en un descuido se escapó de la nave con la cánula ya retirada y se fue corriendo al pastoreo.

Ambos estábamos conscientes que si no lo encontrábamos y lo trasladábamos a la nave  todo el esfuerzo de una semana de muestreo se echaban por tierra y el experimento quedaba inconcluso. Pero más grave  aún, que si el toro permanecía en pastoreo sin la cánula, podía afectarse su salud e incluso morir, así  que sin pensarlo dos veces salimos con nuestras linternas a campo traviesa en busca del toro.

Fue la media hora más larga de nuestras vidas y entre lágrimas, tensión, impotencia, miedo y hasta risas y traspiés logramos unidos vencer nuestros nervios  y hasta aquel  caprichoso  toro que había decidido a toda costa,  dormir aquella noche en el pastoreo. Hasta que lo trasladamos a la nave y concluimos exhaustos el muestreo.Al día siguiente la Doctora Bertha bien temprano llegó al laboratorio y nos preguntó de inmediato cómo nos había ido en el muestro. Ambos, al unísono y sin mirarnos a la cara respondimos a coro “Perfecto, sin problemas”, cuando cerró  la puerta del laboratorio, ya nuestras carcajadas fueron tan  estrepitosas que  varios técnicos e investigadores acudieron al laboratorio a ver lo que allí sucedía……  Guardamos ese secreto por mucho tiempo, tanto que quizás muchos se asombren al leer esta anécdota y ya son 25 años en el ICA y muchos muchos muestreos con animales canulados.

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