La sección “En Cuba” de la revista Bohemia recrearía el siguiente día 10: “[…] durante más de 12 horas de mañana fresca, cálida tarde y suave sombra nocturna, volcó su presencia cerca de un millón de trabajadores cubanos”. Era algo inusitado. Los fotorreporteros captaron rostros rientes, boinas verde olivo mezcladas con machetes.

Última noche de abril de 1959. En las calles de Cuba ya se portaban carteles y banderas; a la habanera Plaza Cívica, hoy Plaza de la Revolución José Martí, llegaban trabajadores y campesinos de territorios cercanos para esperar el 1º de Mayo del Año de la Libertad, tras la cruenta tiranía batistiana; un Día Internacional del Proletariado jamás así vivido aquí, en el que desfilaron juntos, por primera vez, los obreros y las fuerzas armadas de la Revolución. 

La sección “En Cuba” de la revista Bohemia recrearía el siguiente día 10: “[…] durante más de 12 horas de mañana fresca, cálida tarde y suave sombra nocturna, volcó su presencia cerca de un millón de trabajadores cubanos”. Era algo inusitado. Los fotorreporteros captaron rostros rientes, boinas verde olivo mezcladas con machetes y sombreros campesinos; modo muy diferente del que la Isla y el mundo reeditaban desde 1890 el reclamo de ocho horas laborales y evocaban a los mártires de Chicago asesinados por esa demanda en 1886. 

Con la consigna de “Unidad obrera y popular” y presidido por el joven comandante Raúl Castro ─pues Fidel viajaba por Norte y Suramérica─, marcharon en la capital contingentes de las milicias populares integradas por estudiantes, obreros y campesinos. Escenarios similares se extendieron por el país. En Santiago de Cuba se encontraba el comandante Ernesto Guevara y en Camagüey el comandante Camilo Cienfuegos. Los discursos insistieron en la unión de los cubanos.

El 1º de Mayo de 1960, la mayor concentración hasta entonces en Cuba por la fecha, sí estaba Fidel ─como en tantas venideras─. Y expresó que era el día los revolucionarios unidos porque en eso“[…]  radicará siempre el éxito y la fuerza de nuestra Revolución”. Frente a la tribuna pasaron miembros del Ejército Rebelde, de la división blindada y los carros artillados, el cuerpo femenino de la Policía Nacional Revolucionaria, escolares, representantes de Venezuela. La revista Verde Olivo publicó el 15 de ese mes: “La Habana jamás había visto concentración de tan extraordinario número […]”.  

La reproduciría cada año, al convertirse en la más masiva festividad proletaria y popular de la nación, con plazas y calles colmadas por obreros, intelectuales, campesinos, deportistas, médicos, artistas, combatientes, enarbolando frases de respaldo a la Revolución y sus dirigentes, al socialismo y a solidaridad con la clase obrera universal. Precedidos por la dirección del país, héroes del trabajo, vanguardias, delegaciones extranjeras invitadas…

Y se transformó en jornada de semanas impulsando obras priorizadas, servicios; de actividades deportivas y recreativas, actos municipales, encuentros con veteranos, ensayos del coro de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC); de convocar con apoyo de la prensa. En primera plana titulaba el periódico Revolución el  27 de abril de 1962: “Llamamiento de la CTC-R/ ¡Todos a la Plaza de la Revolución el 1º de Mayo!”; Juventud Rebelde el 28 de abril de 1976: “Informan los puntos de concentración para  el desfile del Primero de Mayo”.

Ni en el duro Período Especial de los ´90 perdió masividad y colorido; pese al bloqueo, las agresiones y la difícil situación económica, el júbilo del cubano no mermó en el recorrido de los colectivos laborales, los bloques de jóvenes con globos y papalotes gigantes, los educadores con enormes lápices de cartón expresando que las escuelas no cerrarían; ganaron en creatividad los letreros y hasta  la marcha, al incluir las bicicletas. 

El diario Granma destacaba el 11 de marzo de 1992 que con la consigna de “Unidad por el socialismo”, el pueblo y los trabajadores reafirmarían la defensa de su dignidad, el derecho a construir su futuro. El 27 de abril de 1993, con el emblema de “Mayo con la Patria” se escribía: “Faltan cinco días para el Primero de Mayo, y se siente en la calle[…] brazaletes y banderas reciben las últimas puntadas, y cartelones y pancartas los retoques finales para la multitudinaria Marcha Combatiente contra el bloqueo yanqui […]”.

Cada 1º de Mayo abundan aquí motivos para festejar, como en 1961 tras la victoria de Playa Girón, o con pautas a trazar como en el 2000 cuando Fidel estampó el concepto de Revolución. Este 2021 la covid-19 impide colmar plazas y calles, pero con el lema de “Unidos: Hacemos Cuba”, recién finalizado el VIII Congreso del Partido, se celebra de forma virtual agasajando a médicos y científicos en su lidiar por la vida. Y de nuevo el rojo, el azul y el blanco de la enseña nacional brillarán en balcones y fachadas ratificando ¡Patria o muerte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *